OPORTUNIDADES COMERCIALES
[ ver + ]


ENCUESTA
¿Como conocio el portal SM?
Por publicidad
Por visita a industria
Por recomendación
A traves de un buscador

Votar

Ver Resultados


02/06/2013 
Nacional 
 


Calzado de alta seguridad 

Una empresa familiar que producía indumentaria de trabajo decidió proveer a sus clientes también de zapatos. Empezó importando y luego se puso a fabricar bajo la marca ATT. 


 

 

Startex es una empresa familiar que venía produciendo indumentaria de trabajo desde hacía más 20 años. Con licencias como las de Ombú y Grafa, tenía más de 10% del mercado, así que era inevitable pensar en vestir la parte de los trabajadores que no cubrían: los pies. “Teníamos los clientes, pero el calzado de seguridad se lo compraban a otros proveedores”, explica Fernando Rotszyld, gerente de la fábrica. “Teníamos el canal de venta y veíamos que había demanda insatisfecha. La calidad podía ser mejor y sobre todo, la demora en los tiempos de entrega iban de 60 a 120 días”, agrega.

 

La compañía empezó importando calzado desde Brasil hacia 2006, pero cuando la importación comenzó a complicarse, decidieron tomar el toro por las astas. “No podíamos importar en forma constante, planificada, así que no siempre cumplíamos bien con los clientes”, dice Rotszyld. “En 2009 concebimos un plan para sustituir la demanda. Teníamos una fábrica y no sabíamos hacer calzado”, indica. De modo que lo primero fue viajar a Europa para indagar qué maquinaria específica se requeriría y cómo eran los procesos.

 

Se decidieron por una inyectora Desma, alemana, que costó 550.000 euros a finales de 2010. “Tuvieron que venir técnicos de Alemania para capacitar a los operarios. Había otras opciones menos caras, pero ésta es la que nos permite producir suelas homogéneas y livianas, que proporcionan la amortiguación y el agarre adecuados.” La fábrica incorporó, además, máquinas italianas y españolas para la línea de producción: cortar el cuero, armarlo y cambrarlo.

 

Con estos números, la firma se convirtió en uno de los pocos casos de emprendedores que sí tuvieron acceso al crédito para poder invertir: los recibió del Banco Nación y del Credicoop, y también obtuvo un crédito del Bicentenario.

 

Certificación Gran parte de 2011 se pasó probando hormas, adaptando procesos y escuchando cuáles eran las necesidades de los clientes en la materia. Justo ese año, la normativa IRAM para el calzado de seguridad se volvió más estricta, lo cual dejó afuera a varios jugadores. Esto pudo haber sido una oportunidad llana para Startex, pero es cierto que también le elevó la vara al producto que pensaba presentar. El diseño corrió por cuenta de Rotszyld, viendo lo que se usaba en Alemania, porque localmente no había un producto premium.

 

“Obtuvimos la certificación IRAM en febrero de 2012. Fuimos el primer caso de una fábrica nueva que certifica sin experiencia”, se jacta Rotszyld. “Empezamos a fabricar y a vender masivamente, con la convicción de que teníamos un producto cómodo y uno de los más livianos del mercado: pesa menos de 1,2 kg el par y está fabricado en cuero en flor y suela de poliuretano bidensidad.” La marca comercial es Argentina Todo Terreno (ATT), que se ha convertido en una división de Startex.

 

Lo que también tenía Startex para ATT eran más de mil clientes, en 23 provincias. Llega a consumidores finales –automotrices, agropecuarias y alimenticias– mediante distribuidores.

Actualmente, ATT está encarando su plan de expansión. “Invertiremos 100.000 euros más en máquinas de línea y un nuevo robot, y otros 380.000 en la ampliación de la Desma”, adelanta Rotszyld. De este modo, la fábrica, que viene elaborando 8.800 pares mensuales, elevará su producción a alrededor de 20.000. Obviamente, la meta es llegar a exportar aunque, para variar, de momento es difícil competir con los precios de Brasil. “Pero en el mercado interno tenemos toda la producción vendida”, asegura Rotszyld.

 

Fuente: Clarín.com

 






YouTubeFacebook MainContact Twitter

Powered by
DigitalFX